Hace unos meses ocurrió algo que me llamó la atención. Al parecer, Garbiñe Muguruza ha ganado el Roland Garros,convirtiéndose en la segunda tenista española en conseguirlo. Esta noticia está en boca de todos, pues hoy también han hablado mucho de ella y los titulares deportivos la han puesto en portada.

A mí lo que más me llama la atención de todo esto es el mensaje “sublibinal”, por llamarlo de alguna forma, que nos están dando a las mujeres: solo tendremos importancia en el mundo de los deportes si hacemos algo excepcional, único en la vida, como le ha pasado a esta tenista.

La mujer y los deportes parecen no llevarse muy bien. En primer lugar, hoy en día todavía existe la mentalidad de que las mujeres somos más débiles que los hombres y que, por lo tanto, no podemos competir con ellos. Esto lo he vivido yo en mi infancia, jugando un imple partido de fútbol. Los chicos se negaban a pasarnos el balón y siempre nos marginaban cuando los profesores nos obligaban a jugar a este deporte. Y no solo fue el fútbol. Podría hacer una larga lista en la esta acción se repetía: hockey, baloncesto… ¡incluso en los juegos a los que jugábamos!

Otro aspecto es que en muchas ocasiones hemos relacionado el género a un deporte. Un claro ejemplo de esto sería la gimnasia rítmica. Todos o casi todos los participantes son mujeres y, por ende, tendemos a decir que es un deporte de chicas. Pasa lo mismo con el fútbol, al que asociamo con los hombres debido a que la mayoría de los partidos emitidos por la televiión son aquellos que juegan las personas de este género. Lo peor de todo es que en muchas ocasiones nos olvidamos de que cualquier persona siendo del género que sea puede practicárlos y ocurre lo peor: los chicos que, por ejemplo, practican danza son considerados homosexuales o las chicas que practican boxeo no son consideradas atractivas. Me parece indignante que hoy en día sigamos pensando así.

El deporte de élite no se queda atrás en esta crítica. Siendo sincera, me parece patético que haya deportes practicados por mujeres que no sean vistos no porque no se quiera, sino porque solo se emiten muy pocas veces y, para más inri, sea en horario de trabajo o estudio. Yo tengo que decir que prefiero mil veces ver un campeonato de gimnasia rítmica o de patinaje artístico que los tantos partidos de fútbol masculino. Llamadme loca, pero es lo que pienso.

Además, creo que todos en esta sociedad somos unos grandes hipócritas. Solo les damos importancia a las mujeres deportistas cuando nos conviene. En un poco más de un mes empezarán los Juegos Olímpicos, una temporada en la que, al menos, la mujer destacará más de lo habitual.

Con todo esto no quiero decir que Garbiñe Muguruza no sea una buena tenista; es más, creo que se merece el haber ganado ese ansiado premio y espero que lo disfrute. Lo que quiero decir es que me fastidia que haya mujeres mucho mejores en un mismo deporte que los hombres y que queden a la sombra de ellos por ser denominado “deporte masculino”.

Por todo esto creo que en la actualidad todavía existe la desigualdad entre hombres y mujeres en el deporte. El fútbol es para los hombres y la gimnasia artística, para las mujeres. ¿Por qué no puede haber una equidad? ¿Por qué si un hombre practica el patinaje artístico, en muchas de las ocasiones no es considerado heterosexual?

Siendo sincera, considero que es una vergüenza que no seamos capaces de ver el gran esfuerzo que hacen estas mujeres cada día para cumplir su sueño. Así que yo propongo que nos quitemos las vendas de los ojos y les demos esa oportunidad que tanto se merecen.

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